De La Moneda a Bellavista: la nueva vida de Gabriel Boric como expresidente
A diez días de haber dejado el poder, el exmandatario ya abrió su oficina en Recoleta, reapareció en público y da señales de mantenerse activo en la política.
El 11 de marzo de 2026, Gabriel Boric entregó la banda presidencial a José Antonio Kast y cerró su mandato como el 37° presidente de Chile. Pero lejos de retirarse, el exmandatario lleva apenas una semana fuera de La Moneda y ya muestra que no tiene intención de alejarse de la escena pública.
Oficina en Bellavista a los dos días
Solo 48 horas después de dejar el cargo, Boric inauguró su oficina de expresidente en la calle Bellavista, en la comuna de Recoleta. El espacio opera con fondos públicos que la ley asigna a los exjefes de Estado — aproximadamente 9.300 dólares mensuales para gastos operativos, además de su dieta como expresidente.
Desde su entorno dejaron claro que no se trata de un retiro: la oficina es una plataforma para seguir contribuyendo al país, aunque desde fuera del poder.
Primera aparición pública: el congreso del Frente Amplio
Su primer acto público fue este fin de semana, el 20 de marzo, en el Congreso Ideológico del Frente Amplio en la Universidad de Santiago. Boric llegó acompañado de su pareja, Paula Carrasco, y tomó asiento como figura del partido — ya no como presidente, sino como militante de base con historia.
En ese mismo congreso, la presidenta del partido, Constanza Martínez, aprovechó la ocasión para lanzar críticas al gobierno de Kast, en lo que fue una señal de que la izquierda chilena está en modo oposición activa desde el primer día.
¿Volverá a La Moneda?
La Constitución chilena impide la reelección inmediata, pero permite que un expresidente vuelva a candidatearse tras cuatro años fuera. Boric cumplió 40 años poco antes de terminar su mandato, lo que lo convierte en uno de los expresidentes más jóvenes del país — y en un nombre que ya circula en conversaciones sobre el futuro de la centroizquierda.
El propio Boric ha manifestado que quiere recorrer Chile y dedicar tiempo a su vida personal junto a Carrasco y su hija Violeta. Pero en la política chilena, los retiros raramente son definitivos.
Por ahora, el exmandatario observa, aparece cuando le parece relevante, y mantiene su oficina abierta. Suficiente señal para que nadie lo dé por retirado.
El Cordillerano
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