Cámaras caídas y botones inútiles: Contraloría ordena sumarios
La Contraloría ordenó sumarios en Estación Central y Padre Hurtado tras detectar fallas severas en proyectos de seguridad financiados con recursos públicos, entre ellas cámaras fuera de servicio y botones de pánico sin uso efectivo.
Las auditorías apuntan a un problema más profundo que la simple mantención deficiente. En ambas comunas, el ente contralor detectó brechas en la supervisión de contratos y en la capacidad real de respuesta de los sistemas instalados para prevención del delito.
En Estación Central, las observaciones se concentraron en equipos de televigilancia inoperativos y en la falta de sanciones a empresas proveedoras pese a incumplimientos detectados. En Padre Hurtado, el cuadro incluyó botones de pánico entregados a vecinos y locatarios que no estaban integrados de forma eficaz a un protocolo claro de emergencia.
La falla importa porque estos programas suelen presentarse como evidencia concreta de inversión en seguridad. Pero una cámara apagada o un botón que no activa respuesta no previenen nada. Al revés, producen una sensación de protección que puede ser falsa y dejan a los municipios expuestos a un eventual perjuicio fiscal.
La Contraloría instruyó sumarios administrativos y exigió medidas correctivas. El punto, ahora, no es solo reparar equipos. Es determinar quién debía fiscalizar estos contratos, por qué no lo hizo a tiempo y cuánto costó esa negligencia en recursos públicos y confianza vecinal.
Fuente: Contraloría General de la República, auditorías e informes oficiales informados en abril de 2026