Alumno de 13 años fue apuñalado por compañero de 12 en colegio de Lo Prado
Un estudiante de 13 años fue apuñalado por un compañero de 12 al interior de un establecimiento educacional de Lo Prado, en un nuevo episodio de violencia escolar grave que volvió a encender alertas sobre seguridad y convivencia en colegios del país.
El caso ocurrió el jueves 9 de abril en la Escuela Jaime Gómez García y terminó con el menor herido trasladado a un centro asistencial. Aunque el hecho involucra a niños, la gravedad del ataque obliga a mirar más allá del parte policial: lo que aparece aquí es otra señal de deterioro en la capacidad de prevención y contención dentro de comunidades escolares vulnerables a conflictos cada vez más violentos.
Según los antecedentes conocidos, el ataque se produjo durante la jornada escolar y activó un procedimiento policial y sanitario. La investigación busca establecer cómo ocurrieron los hechos, qué tipo de arma se utilizó y si existían conflictos previos entre los involucrados. También deberá aclararse si hubo fallas en los protocolos internos del establecimiento.
Más allá de las responsabilidades individuales, el episodio vuelve a instalar una discusión de fondo sobre la violencia entre escolares de corta edad. Cuando un niño ataca con arma blanca a otro dentro de un colegio, el problema ya no puede leerse solo como una riña aislada. Hay ahí una señal crítica de convivencia rota, desborde emocional y debilidad institucional para anticipar riesgos.
En las últimas semanas, varios hechos graves en establecimientos educacionales han alimentado la presión por reforzar medidas de seguridad, apoyo psicosocial y protocolos de respuesta temprana. Lo de Lo Prado se suma a esa cadena y muestra que el problema no distingue entre liceos emblemáticos, comunas periféricas o colegios con menor visibilidad pública.
Fuente: antecedentes policiales y reportes de prensa sobre ataque con arma blanca ocurrido en la Escuela Jaime Gómez García de Lo Prado, conocidos el 9 de abril de 2026.