Cuatro empresas ligadas al republicano Martini recibieron $199 millones del GORE Araucanía y el 100% de sus rendiciones fue rechazado
Un grupo de empresas vinculadas al ex presidente regional del Partido Republicano en La Araucanía, Alejandro Martini, recibió $199 millones del programa de reactivación económica del Gobierno Regional y la totalidad de sus rendiciones fue rechazada. El caso dejó de ser la historia de una mala rendición y empieza a mostrar otro perfil.
La situación de Martini en el caso GORE Araucanía tiene ahora más aristas. Nuevos antecedentes muestran que cuatro sociedades vinculadas al ex dirigente republicano —Inversiones El Refugio, Sociedad de Inversiones Martini, Comercial MK Chile Limitada e Inversiones MAK— concentraron casi $200 millones del programa hoy bajo investigación de la Fiscalía de Alta Complejidad.
El caso ya tenía una arista conocida: Martini será formalizado por presuntas irregularidades en la rendición de $50 millones asignados a Sociedad de Inversiones Martini, en una audiencia fijada para el 7 de mayo de 2026. Pero el cuadro completo es más amplio y políticamente más delicado.
El dato que cambia la historia
Lo relevante no es solo el monto. Es que, según los antecedentes reportados, el 100% de las rendiciones asociadas a las empresas vinculadas a Martini fueron rechazadas.
Eso instala una pregunta mayor sobre el funcionamiento del programa de reactivación económica del GORE Araucanía, que distribuyó más de $8 mil millones entre cientos de empresas y que hoy aparece bajo la lupa por observaciones, rendiciones fallidas y cobros en curso.
Martini no aparece solo como un empresario que rindió mal un beneficio puntual, sino como parte de un entramado de sociedades que recibió montos relevantes desde un programa regional severamente cuestionado.
La hebra Leonelli
El caso suma otra pieza políticamente sensible. Según reportes de prensa, Juan Pablo Leonelli Lepín firmó las rendiciones de Sociedad de Inversiones Martini Limitada en abril de 2023, cuando se desempeñaba como director de una agencia del propio GORE Araucanía.
Ese detalle es delicado porque Leonelli no es un actor cualquiera. Su nombre ya ha aparecido en otras aristas del llamado Caso Convenios en la región, y su presencia en las rendiciones de una empresa ligada a Martini abre una zona gris que mezcla redes personales, poder regional y fondos públicos.
Por ahora no hay base suficiente para afirmar una coordinación ilícita entre Martini y Leonelli. Pero sí existe una coincidencia demasiado relevante como para tratarla como ruido lateral: un funcionario del ecosistema del GORE aparece firmando documentos de la empresa de un dirigente político y empresario beneficiado por el programa.
La historia ya no es solo judicial
Hasta hace poco, el caso podía leerse como la formalización de un ex dirigente republicano por una mala rendición. Hoy eso queda chico.
Lo que empieza a dibujarse es otra cosa: varias empresas del entorno de Martini accedieron a recursos públicos, todas sus rendiciones fueron rechazadas y, en medio de ese cuadro, aparece la firma de un actor conectado al aparato regional.
Eso convierte el caso en algo más que un problema administrativo. Lo empuja hacia una pregunta de fondo sobre redes de proximidad, favoritismo y control fallido de recursos públicos en La Araucanía.
Lo que todavía falta despejar
Quedan piezas importantes por aclarar: el detalle documental de cada empresa y sus rendiciones, la naturaleza exacta del vínculo entre Martini y Leonelli, y si la Fiscalía avanzará solo por la rendición defectuosa de una empresa o si abrirá el foco sobre el conjunto del entramado.
Pero incluso con esas preguntas abiertas, el caso ya cambió de escala.
Cuando cuatro empresas del mismo entorno reciben $199 millones del Estado y ninguna logra validar sus rendiciones, el problema deja de parecer casual.