Fiscalía califica el ataque al colegio de Calama como el primer caso de violencia escolar dirigida en Chile
La Fiscalía de Calama formalizó este martes al joven de 18 años acusado de matar a una inspectora e hirió a otros cuatro en el Colegio Obispo Silva Lezaeta. Ante el tribunal, el Ministerio Público sostuvo que el caso es el primer episodio de “violencia escolar dirigida” detectado en Chile. El juez decretó prisión preventiva y fijó un plazo de 180 días para la investigación.
La audiencia de formalización tuvo lugar el martes 1 de abril en el Juzgado de Garantía de Calama. Al imputado —Hernán Cristóbal Meneses Leal— se le atribuyen los delitos de homicidio calificado consumado con alevosía y premeditación conocida; cuatro homicidios calificados frustrados bajo la misma modalidad; tenencia de dispositivos y piezas para explosivos; y porte reiterado de arma cortante y punzante.
El Ministerio Público expuso que el ataque del viernes 27 de marzo no fue espontáneo. El imputado habría llegado al establecimiento con cuchillos, un machete, una bomba simulada, gas pimienta, un bastón retráctil y líquido acelerante, con el objetivo de atacar a funcionarios y alumnos específicos de la comunidad escolar.
Para sostener la tesis de una agresión planificada, la Fiscalía presentó un cuaderno incautado al detenido con anotaciones sobre las acciones que pensaba ejecutar, sus plazos, el lugar del ataque y un análisis de sus consecuencias. También exhibió mensajes en Instagram con fotografías de cuchillos y animaciones violentas, y un video programado en YouTube relacionado con el ataque. Las armas portadas tenían inscripciones vinculadas a ataques contra comunidades educativas en otros países.
La categoría TSV y lo que significa
El fiscal regional de Antofagasta, Juan Castro Bekios, presentó la hipótesis de un caso de Targeted School Violence (TSV), concepto de la psicología forense que describe ataques premeditados con objetivos definidos dentro de una comunidad escolar:
“Este fenómeno se caracteriza por una premeditación clara y, a menudo, una lista de objetivos que incluye a docentes específicos o compañeros identificados como acosadores. El autor de TSV suele ser un miembro de la comunidad educativa, lo que le otorga un conocimiento táctico del terreno, las rutinas y las debilidades de seguridad del plantel.”
La investigación apunta a que el motivo habría sido venganza por altercados previos con un estudiante. Según los antecedentes presentados, el imputado tenía intención de atacar a alumnos de primer año a quienes consideraba “blancos fáciles”.
Sin inimputabilidad, con prisión preventiva
La defensa intentó instalar la posibilidad de inimputabilidad por razones de salud mental, pero el tribunal rechazó esa alegación en esta etapa. La Fiscalía había adelantado previamente que el imputado no presenta patologías psiquiátricas que impidan su procesamiento como plenamente responsable.
El juez decretó prisión preventiva —con cumplimiento en el Complejo Penitenciario de Antofagasta— por considerarlo un peligro para la seguridad de la sociedad y por riesgo de fuga. El plazo de investigación quedó fijado en 180 días.
El ataque del 27 de marzo
El hecho ocurrió a las 10:30 horas del viernes 27 de marzo en el Instituto Obispo Silva Lezaeta de Calama. El imputado mató a cuchilladas a la inspectora María Victoria Reyes, de 59 años, e hirió a otra funcionaria del establecimiento y a tres estudiantes que intentaron intervenir.
Con la formalización y la clasificación TSV, el caso dejó de ser solo un crimen brutal dentro de un colegio para convertirse en el primer episodio de esta naturaleza registrado formalmente en Chile —y en uno de los más graves de violencia escolar en la historia del país.
Fuente: Fiscalía de Chile, nota oficial “Ataque en colegio de Calama. Fiscalía describe acción premeditada y plantea que se trataría del primer caso de TSV en Chile”