La letra chica de las rifas de influencers: lo que nadie te dice antes de comprar un número
Naya Fácil ha sorteado tres propiedades. Karol Dance diseñó bases en que las que ganaba en cualquier escenario. “La Mansión” vendió boletos para un sorteo que, según los denunciantes, jamás se realizó. La normativa chilena no contempla ninguno de estos casos. Aquí, lo que el participante necesita saber.
Cada semana aparece en Instagram una promesa nueva: una casa, un departamento, una camioneta de lujo. El boleto vale $5.000. Son decenas de miles de personas las que transfieren. Y la pregunta que casi nadie formula antes de pagar es la más importante: ¿esto tiene algún respaldo legal si algo sale mal?
La respuesta, en el Chile de hoy, es que probablemente no.
Trescientos cuarenta y siete millones de pesos y ningún sorteo
En diciembre de 2024, la influencer Nayadeth Neculhueque —conocida como Naya Fácil— lanzó la rifa de su antigua casa en Maipú. Precio por número: $5.000. Participantes: 69.574. Recaudación estimada: $347 millones de pesos.
La casa nunca fue sorteada. La empresa encargada de procesar los pagos tuvo errores, bloqueó los fondos y no envió la mayoría de los números a los compradores. Naya Fácil declaró que fue “el primer fracaso” de su carrera y devolvió el dinero a los participantes.
No es su primera rifa de inmuebles. En 2022 sorteó su departamento en Santiago Centro, que fue entregado en agosto de 2023 —nueve meses después de lo prometido— y en 2023 rifó su casa en La Florida, cuya ganadora recibió la propiedad en febrero de 2024. Tres inmuebles sorteados por una persona natural a través de redes sociales. La pregunta sobre si estas rifas contaron con los permisos que exige la ley nunca ha tenido respuesta pública.
Lo que la ley dice — y lo que el participante no sabe
En Chile, las rifas están reguladas por la Ley N° 10.262 de 1952 y el Decreto Supremo 955 del Ministerio del Interior. La norma es restrictiva: los sorteos de bienes solo están autorizados para personas jurídicas sin fines de lucro —instituciones de beneficencia, asociaciones deportivas, mutuales— que tramiten un permiso expreso ante el Ministerio del Interior o las Delegaciones Presidenciales Regionales, con al menos 90 días hábiles de anticipación.
Para inmuebles, los requisitos son aún más exigentes: certificado de dominio vigente, certificado de gravámenes y estudio de títulos firmado por abogado.
La normativa vigente no contempla el caso de una persona natural que sortea su propiedad entre sus seguidores de Instagram.
La pregunta incómoda: ¿qué pasa si “ganas”? Una abogada tributaria consultada por medios chilenos fue directa: los documentos generados por particulares para estas rifas “no tienen validez” y los participantes “no van a poder exigir nada”. El Conservador de Bienes Raíces podría negar la inscripción de la propiedad si determina que fue adquirida mediante un sorteo no autorizado. Las llaves, sin escritura.
El BMW y las cláusulas que levantaron suspicacias
El caso del influencer Karol Lucero —”Karol Dance”— en 2022 ilustra otra variante del problema. Lucero puso a sortear su BMW i8 2019, valorado por el SII en $71,8 millones, presentándolo públicamente como un “regalo”. El número costaba $10.000.
Lo cuestionable estaba en las bases, según reportó Interferencia.cl: si no se vendían 8.000 números, el sorteo se declaraba inválido, Lucero se quedaba con el auto y devolvía solo el 70% del dinero. El 30% restante cubriría “gastos operativos” cobrados a la productora Exclamación, en la que él mismo tenía participación societaria. Si se alcanzaba el mínimo, la recaudación superaría los $80 millones: más que el valor tasado del vehículo.
Cuando fue cuestionado, Lucero respondió con una frase que, sin quererlo, pone el dedo en la llaga: “¿Por qué los canales de televisión pueden sortear autos y un particular no?”
Es una buena pregunta. Y la respuesta es que nadie lo fiscaliza.
El sorteo que, según los denunciantes, nunca existió
En mayo de 2025, más de 20 personas denunciaron públicamente a los influencers de “La Mansión” —Mathi Crossa, Mevo y Pablito Azuaga— por haber vendido boletos para rifar tres autos descapotables de lujo y un viaje a Brasil. Según los denunciantes, los sorteos estaban prometidos para junio, noviembre y diciembre de 2024 y no habrían ocurrido. Los afectados crearon una cuenta de TikTok para recopilar pruebas y anunciaron su intención de presentar querella ante la Fiscalía.
Hasta donde se sabe públicamente, los influencers no emitieron declaraciones y no existe información de que la situación haya derivado en una investigación penal formalizada.
El proyecto de ley que aún espera
En junio de 2025, las senadoras Paulina Núñez y Yasna Provoste presentaron un proyecto de ley (Boletín 17595-07) para regular los sorteos de inmuebles: modernizar la normativa, adaptarla a plataformas digitales, establecer sanciones. El proyecto lleva nueve meses en tramitación y no ha sido aprobado.
Mientras tanto, cada semana aparece un nuevo número a la venta.
Fuentes: Biobío Chile, Interferencia.cl, Moopio, Publimetro, Chilevision, Ministerio del Interior, Biblioteca del Congreso Nacional — análisis regulación de rifas y sorteos de bienes inmuebles, Boletín 17595-07.
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