Copiapó, tercera ciudad del mundo con más cocaína en sus aguas: qué hay detrás del dato que nadie esperaba
Un estudio europeo que analiza aguas residuales de más de 100 ciudades puso a la capital atacameña en el podio global del consumo de cocaína. No es un titular al azar: hay minería, ruta del narcotráfico, precio y un Estado que llega tarde.
La noticia circuló este lunes como un electrochoque: una ciudad chilena ocupa el tercer lugar mundial en consumo de cocaína, superando a Ámsterdam, Amberes y decenas de capitales europeas históricamente asociadas a las drogas. La ciudad es Copiapó, capital de la región de Atacama. Y el dato no viene de una encuesta — viene del alcantarillado.
El estudio que cambió el mapa
La European Union Drugs Agency (EUDA) publicó en 2025 los resultados de su análisis de aguas residuales en más de 100 ciudades de 25 países, incluyendo por primera vez a varias ciudades latinoamericanas. La metodología es sencilla en concepto y sofisticada en ejecución: se miden los metabolitos de las drogas — lo que el cuerpo excreta después de consumirlas — en las aguas del alcantarillado. El resultado es un estimado del consumo real, no del declarado en encuestas.
El ranking de cocaína, medido en miligramos por cada 1.000 habitantes por día, quedó así en el top 7:
- Whitehorse (Canadá)
- Middlesbrough (Reino Unido)
- Copiapó (Chile)
- Antwerp Zuid (Bélgica)
- Bristol (Reino Unido)
- Lleida (España)
- Granada (España)
ADN Radio tituló “supera a Ámsterdam” — lo que es técnicamente correcto pero editorialmente vago. La pregunta que falta es la importante: ¿por qué Copiapó?
Tres razones que el titular de ADN no explica
1. Copiapó está en la ruta
La región de Atacama es zona de tránsito y almacenamiento para la cocaína que entra desde Bolivia por la frontera norte. La Ruta 5 Norte es la autopista natural del narcotráfico hacia el centro del país. En marzo de 2026, la PDI incautó 1.774 kilos de cannabis que venían de Bolivia y fueron cargados en las cercanías de una faena minera en Atacama antes de bajar por esa ruta. En 2025, Carabineros incautó 7.000 kilos de droga en la región. En los primeros tres meses de 2026, ya iban 2.000 kilos.
Las drogas que pasan por Copiapó no todas siguen viaje — parte se queda.
2. La minería tiene un problema de consumo documentado
La cocaína es la droga ilegal más consumida entre los trabajadores mineros chilenos después de la marihuana. Según datos de la ACHS, el 27,8% de los trabajadores que dan positivo en exámenes de drogas en el sector minero consume cocaína. En Antofagasta — la región vecina, también minera — hasta un tercio de los postulantes a empleos mineros son descartados por dar positivo en exámenes de sustancias.
Los factores son conocidos: turnos de 12 horas, trabajo en aislamiento, alta rotación, ingresos relativamente altos y escaso control familiar. La PDI ha desarticulado laboratorios artesanales de cocaína base en las tomas de Copiapó. La oferta sigue a la demanda.
3. El precio hace el resto
Chile es, desde hace años, el país más barato de América Latina para comprar drogas, según Bloomberg. La cocaína llega de Bolivia a precios que no exigen ser rico para consumirla. Cuando la droga está disponible, es barata y hay un contexto laboral que favorece el consumo, el resultado aparece en el alcantarillado.
Qué dice SENDA — y qué no dice
Las encuestas de SENDA en Atacama muestran que la prevalencia de cocaína en la región fue de 2,1% en 2018 y bajó a cifras menores en años posteriores. Pero hay una brecha metodológica importante: las encuestas miden lo que la gente declara. Las aguas residuales miden lo que realmente pasa. Cuando ambos métodos divergen, la diferencia es el consumo que nadie confiesa.
El estudio de aguas residuales no es el primero en Chile: desde 2024, la EUDA trabaja con SENDA para implementar protocolos nacionales de monitoreo. En febrero de 2026, análisis propios detectaron un alza histórica en el consumo de cocaína en varias ciudades chilenas. Copiapó no es la excepción — es la punta visible de un fenómeno más extendido.
Lo que el dato no dice
El análisis de aguas residuales tiene limitaciones propias que los titulares ignoran. No mide el número de consumidores — mide la cantidad total excretada. Una ciudad pequeña con pocos consumidores intensivos puede aparecer más alta que una gran ciudad con muchos consumidores ocasionales. Copiapó tiene 170.000 habitantes: el volumen de aguas residuales es pequeño, lo que amplifica el efecto de cada consumidor en el indicador final.
Dicho eso, el dato es real y la metodología está validada por la comunidad científica internacional. Copiapó consume mucha cocaína. Y hay razones estructurales — no culturales, no morales — que lo explican.
Fuentes: EUDA Wastewater Analysis 2025 (euda.europa.eu); SENDA Atacama; PDI Chile; ACHS; Biobío Chile; ADN Radio.
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