EEUU pierde dos aviones en un día: F-15E derribado sobre Irán y A-10 caído cerca de Ormuz
La guerra entre Estados Unidos e Irán entró el viernes en una fase más costosa para Washington: un F-15E Strike Eagle fue derribado sobre territorio iraní y, casi en paralelo, un A-10 Warthog cayó cerca del Estrecho de Ormuz. Es la primera pérdida confirmada de aeronaves tripuladas estadounidenses en combate desde que comenzó el conflicto.
Según el New York Times, que citó a dos funcionarios del gobierno, el F-15E fue abatido sobre Irán y uno de sus dos tripulantes fue rescatado. La búsqueda del segundo miembro de la tripulación continuaba al cierre de esta nota. En paralelo, un A-10 de la Fuerza Aérea cayó en la región del Golfo Pérsico, cerca del Estrecho de Ormuz; su piloto fue rescatado con vida.
La Guardia Revolucionaria Islámica reclamó la autoría del derribo y ofreció recompensas por la captura de los tripulantes. El presidente Donald Trump fue informado de los incidentes.
El F-15E: la pérdida más delicada
El F-15E Strike Eagle es uno de los cazabombarderos más capaces del inventario estadounidense. Su derribo no solo tiene peso militar: si un avión de ese tipo fue abatido tras semanas de ataques contra los sistemas antiaéreos iraníes, significa que Teherán todavía conserva capacidad para castigar a la aviación de EEUU.
Eso debilita la narrativa de una campaña aérea ya resuelta a favor de Washington. También obliga a mirar con más atención la eficacia real de la supresión de defensas iraníes y el costo creciente de sostener operaciones de rescate en un espacio cada vez más hostil.
El A-10: la causa, todavía incierta
En el caso del A-10, la información disponible es menos concluyente. El avión cayó cerca del Estrecho de Ormuz y su piloto fue rescatado, pero no está claro si fue derribado, si sufrió daños durante una misión o si se trató de una falla operacional.
La distinción importa. Pero incluso sin cerrar la causa, el episodio suma presión sobre la narrativa estadounidense: coincide con el derribo del F-15E y ocurre en uno de los puntos más sensibles del conflicto.
Impacto más allá del campo de batalla
La pérdida simultánea de las dos aeronaves no tiene solo dimensión militar. También se proyecta sobre los mercados energéticos: el Estrecho de Ormuz sigue bajo máxima tensión y el conflicto ya venía presionando al alza el precio del petróleo.
La señal es clara: Irán no solo lanza misiles y amenaza con cerrar rutas marítimas. Por primera vez en esta fase de la guerra, está infligiendo costos concretos sobre los activos militares de EEUU.
Por ahora, no existe base sólida para afirmar el derribo de un helicóptero Black Hawk ni otras pérdidas mayores que circularon en redes sociales y espacios OSINT sin confirmación oficial.
Fuente: New York Times, CBS News, Military Times, The Guardian, AFP (3 de abril de 2026)