El director de la OIEA advierte: los daños en Bushehr podrían desencadenar un accidente radiactivo masivo
Viena, 26 de marzo de 2026. Rafael Grossi, director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), emitió esta tarde una advertencia de máxima gravedad: los daños ya infligidos a la central nuclear de Bushehr, en el sur de Irán, podrían desembocar en un accidente radiactivo de gran escala que afectaría territorios dentro y fuera del país.
La advertencia llega semanas después de que un proyectil impactara las cercanías de Bushehr —sin causar daños en el reactor según el OIEA en ese momento— y de que la empresa rusa Rosatom evacuara a su personal de la tercera fase de la planta. Kuwait emitió alertas de radiación que luego fueron desmentidas por el organismo internacional.
El anuncio de Grossi este jueves es cualitativamente diferente a las declaraciones anteriores: ya no habla de “sin daños confirmados”, sino de un riesgo real de accidente si la situación se deteriora. El mercado reaccionó de inmediato: el petróleo subió ante la perspectiva de que una catástrofe nuclear en el Golfo Pérsico paralizaría cualquier operación marítima en la zona por años.
Bushehr es la única central nuclear operativa de Irán. Opera con combustible provisto y gestionado por Rusia bajo supervisión del OIEA. Un accidente allí no sería comparable a Chernobyl por escala de reactor, pero podría contaminar el Golfo Pérsico y afectar a Arabia Saudita, Emiratos, Baréin, Qatar y Kuwait —países que ya están recibiendo impactos de misiles iraníes.
La advertencia de Grossi también es un mensaje implícito a Israel y EEUU: los ataques en la zona de Bushehr tienen un umbral de consecuencias que va mucho más allá de lo militar.
Fuentes: DiscloseTv, Reuters vía medios internacionales, OIEA