Arabia Saudita desvía millones de barriles por el Mar Rojo para esquivar el bloqueo de Ormuz
Con el estrecho de Ormuz en disputa y las exportaciones petroleras del Golfo Pérsico reducidas en más de un 60%, Arabia Saudita está apostando todo a una vía alternativa: el puerto de Yanbu, en el Mar Rojo, que opera hoy cerca de su capacidad máxima.
Según datos de mercado y reportes de Saudi Aramco, las exportaciones desde Yanbu alcanzaron casi 4 millones de barriles por día durante la última semana de marzo, muy cerca de su techo operacional de 4,5 a 5 millones de bpd. La estrategia consiste en redirigir el crudo desde los campos del Golfo a través del oleoducto Este-Oeste —una infraestructura de más de 1.200 kilómetros— hasta el Mar Rojo, eludiendo completamente el estrecho bloqueado.
Pero la operación tiene sus límites. Las exportaciones totales saudíes en marzo cayeron de 7,1 millones de bpd en febrero a 4,3 millones: Yanbu no compensa lo que Ormuz dejó de mover. Además, los grandes buques petroleros que normalmente usan el Canal de Suez tienen restricciones de calado, lo que obliga a rutas más largas y costosas alrededor del cabo de Buena Esperanza.
A eso se suma otro riesgo: la ruta alternativa pasa por el estrecho de Bab el-Mandeb, donde los hutíes mantienen presencia. Irán ha amenazado en días recientes con abrir un “segundo frente” allí si el conflicto se prolonga.
El mercado registra la tensión. El Brent superó los 100 dólares por barril y varios países de Asia —principales compradores del crudo saudí— ya recibieron recortes de suministro para abril. Tailandia anunció este miércoles un alza de combustibles de hasta un 22% de la noche a la mañana.
Para Chile, cuyo precio de la bencina ya subió $370 el jueves pasado y un nuevo ajuste se espera esta semana, la situación en Yanbu no es un dato lejano: es el motor de la crisis en las bencineras.
Fuentes: MarketScreener, El País, Saudi Aramco, ZeroHedge, Infobae