Irán lanza ola 80 de ataques y acusa a Trump de usar negociaciones como "engaño"
El régimen iraní amplió su ofensiva atacando bases de EE.UU. en Jordania, Kuwait y Bahréin, mientras desestimó las propuestas de paz de Trump como una maniobra para manipular mercados y ganar tiempo para un nuevo golpe.
Las Fuerzas de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (IRGC) anunciaron el lanzamiento de la ola número 80 de la Operación Promesa Verdadera 4, en las primeras horas del martes 25 de marzo. Los misiles Kheibar Shekan, Emad y Sejjil —junto con drones— apuntaron a objetivos militares en Israel (Tel Aviv, Kiryat Shmona, Safed y Beersheba) y a bases de EE.UU. en Kuwait (Ali al-Salem y Arifjan), Jordania (al-Azraq) y Bahréin (Sheikh Isa).
Arabia Saudita también reportó la interceptación de un misil balístico iraní y nueve drones en la región oriental del país en horas previas, según el Ministerio de Defensa saudí.
“Nos han engañado dos veces”
El elemento más relevante de la jornada no son solo los ataques, sino el mensaje político de Teherán. Según informes citados por Axios y medios regionales, funcionarios iraníes le dijeron a los mediadores —Pakistán, Egipto y Turquía— que los movimientos militares de EE.UU. en la región les generan “profunda sospecha” sobre las verdaderas intenciones de Trump.
La acusación de fondo: el ofrecimiento de negociaciones sería una táctica para distraer a Irán mientras Washington envía tropas adicionales al teatro de operaciones. Irán dijo que ha “sido engañado dos veces” por Trump con ataques sorpresivos durante períodos de contacto diplomático y que no se dejará “engañar de nuevo”.
El gobierno iraní también desmintió la versión del presidente Trump, quien afirmó que las conversaciones avanzaban y llegó a sugerir que Irán había ofrecido un “regalo” relacionado con petróleo y gas. Teherán calificó esas declaraciones de “noticias falsas”.
Pakistán, mediador en la cuerda floja
En este escenario, Pakistán emergió como el principal canal diplomático activo. El primer ministro Shehbaz Sharif y el jefe del Ejército, general Asim Munir, mantuvieron contactos tanto con Trump como con el presidente iraní Masoud Pezeshkian. Islamabad ofreció formalmente ser sede de conversaciones directas entre EE.UU. e Irán.
Sin embargo, la Casa Blanca enfrió las expectativas al calificar de “especulativo” cualquier reporte sobre un encuentro bilateral en Pakistán. El plan de 15 puntos que Washington envió a Irán a través de mediadores pakistaníes —que incluye la eliminación del programa nuclear iraní y el levantamiento de sanciones— sigue sin respuesta oficial de Teherán.
Escenario sin salida a la vista
Al día 25 del conflicto iniciado el 28 de febrero, el panorama es de ataques persistentes, negociaciones envenenadas por desconfianza mutua, y escalada gradual hacia nuevos países. El secretario de Estado Marco Rubio reiteró que EE.UU. no aceptará una paz que deje a Irán con capacidad nuclear.
Fuentes: Tribune India, report.az, Axios, al-Jazeera, The Guardian, Kurdistan24
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