Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos se están acercando a una participación activa en el conflicto contra Irán, según reportes del Wall Street Journal y Times of Israel publicados este martes. La noticia sacudió los mercados energéticos, con el barril de Brent ya en USD 102.

El giro del Golfo

Desde el inicio de la guerra el 28 de febrero, los países del Golfo intentaron mantenerse al margen. Pero Irán no respetó la neutralidad: lanzó misiles y drones contra los seis países del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG), incluyendo Arabia Saudita y los Emiratos, dañando instalaciones energéticas y de turismo, los pilares de sus economías.

El canciller saudita advirtió la semana pasada que la paciencia de Riad ante los ataques iraníes “no es ilimitada”. Una fuente citada por el WSJ afirmó que es “cuestión de tiempo” antes de que el reino entre formalmente al conflicto. Arabia Saudita ya autorizó el uso de la Base Aérea Rey Fahd por parte de las fuerzas de Estados Unidos, un paso sin precedentes.

Los Emiratos Árabes Unidos, por su parte, cerraron su embajada en Teherán el 1 de marzo y congelaron activos iraníes, tras ataques que impactaron el Aeropuerto Internacional de Dubái y la Base Aérea de Al Dhafra.

Presión desde adentro y desde afuera

Según el Times of Israel, los países del Golfo —que antes presionaban para evitar el conflicto— ahora empujan a Washington para que continúe degradando la capacidad militar iraní. Temen que sin ese debilitamiento, Irán seguirá siendo una amenaza permanente a su seguridad.

Al mismo tiempo, los países del Golfo están frustrados: pese a sus inversiones políticas y económicas con la administración Trump, no lograron influir en las decisiones de combate estadounidenses, como lo demostró el polémico ataque israelí al campo de gas South Pars, que desencadenó represalias iraníes contra infraestructura del Golfo.

Por qué esto importa en Chile

El ingreso de Arabia Saudita y los EAU al conflicto profundizaría la disrupción energética global. El Estrecho de Ormuz —bloqueado de facto por Irán desde el inicio del conflicto— ya concentra el 20% del petróleo mundial y el 20% del gas natural licuado que se transporta por mar.

Chile importa más del 95% del petróleo que consume. Un precio sostenido sobre USD 100 ya obligó al gobierno a modificar por decreto el MEPCO, el mecanismo que amortigua las alzas en las bombas. Si el conflicto se amplía con la entrada de las potencias del Golfo, escenarios de USD 130 o más por barril dejarían de ser hipótesis.

La mañana de este martes, Irán lanzó nuevos misiles balísticos sobre Tel Aviv —los impactos causaron daños en edificios residenciales y comerciales del centro— en lo que representa la continuación de una campaña de bombardeos que ya cumple casi un mes.

Fuentes: Wall Street Journal, Times of Israel, Al Arabiya, Ministerio de Relaciones Exteriores de EAU.